
Santo Entierro de Cristo
Representa el momento de la muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Esta imagen salió de las manos del imaginero malagueño D. Francisco Palma Burgos, está firmada su autoría sobre el hombro izquierdo y datado en Madrid en la fecha de 1948. Se trata de un Cristo Yacente cubierto con paño de pureza, de tamaño natural y gran naturalidad en el tratamiento de la anatomía, redondeada y carnosa, sin interés por resaltar las heridas de la pasión, quizás por inspiración en el clasicismo positivista del siglo XIX.
Su rostro representa el de un hombre joven de bellas facciones, afiladas por el rictus de la expiración, boca entreabierta como única muestra del dolor sufrido y ojos que parecen que se acaban de cerrar y que relajan su expresión. La gubia del autor se detiene para tratar con más detalle el cabello y las manos. La policromía en tonos ocres refuerza el suave naturalismo de la talla. Su estremecedora belleza recuerda el sentido de su muerte y resurrección.



