Agrupación de Hermandades y Cofradías

Representantes de las hermandades y autoridades sentados en la nave de la iglesia durante un acto de la Agrupación

El 20 de marzo de 1957 se constituye, por vez primera, la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Campillos, con el fin de aunar esfuerzos y mejorar y engrandecer la Semana Santa local.

La Agrupación de Hermandades y Cofradías vuelve a reorganizarse en 1987, con un objetivo prioritario: la adquisición de una imagen de Jesús Resucitado con la que completar el particular Vía Crucis campillero y celebrar con júbilo el triunfo de la vida sobre la muerte, propósito que se cumple diez años más tarde, en 1997, cuando la obra de Antonio M. Castillo Jarén recorre por primera vez las calles de Campillos.

Escudo de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Campillos
Escudo de la Agrupación de Hermandades y Cofradías.

Desde su reorganización, la Agrupación amplía además su actividad a otros fines culturales y sociales: celebra de manera ininterrumpida, desde 1988, el Pregón de Semana Santa; ayuda económicamente a la construcción del retablo del Altar Mayor de la Iglesia Parroquial; colabora con instituciones de carácter social como Cruz Roja y Cáritas; edita la revista “Consiliario”; organiza las “Tertulias Cofrades” y el cartel oficial de la Semana Santa; y organizó y participó en la exposición “Campillos en su Pasión” (1996), en los actos centrales del Gran Jubileo del año 2000 y además, participa desde sus inicios, en el año 2015, en la “Expo Arte Cofrade” de Bobadilla Estación.

En los últimos veinticinco años del siglo XX, el revulsivo experimentado por la Semana Santa de Campillos la hizo destacar entre las más célebres de toda la provincia malagueña, ganándose un nombre propio en la primavera de cada año.

La Agrupación de Hermandades y Cofradías está formada por las cinco Hermandades y Cofradías que procesionan en Semana Santa: “Pollinica”, “Niño Chiquito”, “Vera Cruz”, “Jesús Nazareno” y “Santo Entierro” además de la Hermandad del Patrón de la Villa de Campillos, “San Benito Abad”.

Un total de doce imágenes, once tronos y un paso, desfilan en seis de los ocho días pasionales (Domingo de Ramos, Martes Santo, Miércoles Santo, Jueves Santo, Viernes Santo (mañana y noche) y Domingo de Resurrección), acompañados por centenares de mantillas, unas diecisiete bandas, cientos de penitentes, sus correspondientes romanos y consiliarios, y varios cientos de hombres de trono y costaleros, en un municipio de algo más de 8.800 habitantes (2026), al que se suma el incontable número de espectadores, creyentes o no, que cada año abarrotan sus plazas y calles.